Mónaco

Fecha: Julio 2013

 

Con nuestra princesita pequeñita, de apenas un añito y pocos meses, nos metemos en el coche de madrugada mientras ella aún duerme y… a hacer quilómetros! A las 2 horas, paramos a hacer un cafecito, que ya llevamos preparado en un termo y continuamos hasta que se despiertó con los rayos de sol que se abrían paso por la ventanilla.

 

En la primera área de descanso que nos encontramos, paramos a desayunar, asearnos, estirar las piernas y corretear un poco antes de finalizar el trayecto.

 

Primero, localizamos nuestro hotel a las afueras de Mónaco, llamamos a las abuelas para decir que todo ok y a media mañana llegamos a Mónaco.

 

El Principado de Mónaco es una ciudad-estado de Europa que ocupa el segundo lugar como estado más pequeño del mundo después del Vaticano. Se encuentra a 15 kilómetros de la frontera con Italia y está situado entre el Mar Mediterráneo y los Alpes, en la Riviera francesa o Costa Azul.

Aparcamos el coche en el parquing de delante del casino. Encima del parquing hay un parque precioso en el cual aprovechamos para comernos unos bocadillos, correr un poco y darle a los patitos un poquito de pan.

El príncipe Carlos III tuvo la idea de crear el Casino de Montecarlo, ya que el juego de azar era ilegal en los países vecinos y cuyos dividendos permitieron al principado desarrollarse rápidamente. Pero en 1922, perdió su monopolio de los juegos de la Costa Azul y actualmente a los ciudadanos de Mónaco no se les permite jugar en su interior.

No entramos en su interior, pero dimos una vuelta por sus alrededores.

 

Justo delante del Casino, la opera y varios hoteles nos encontrábamos aparcados coches de lujo. En general la gente que vive en Mónaco va muy bien arreglada, ya que hay mucha gente adinerada que reside atraída por la evasión de impuestos que desde 1869 Carlos III eliminó y en la actualidad está catalogado como un paraíso fiscal.

Paseando llegamos al edificio de la Ópera y delante había unos asientos que supongo que serían para algún tipo de espectáculo por la tarde/noche.

En frente bajando unas cuantas escaleras, llegamos a un paseo dónde había unas esculturas de Botero.

Y desde dónde podíamos ver el puerto.

La verdad es que hacía muchísima calor, el sol apretaba, los tres buscábamos algún rinconcito de sombra dónde cobijarnos y el agua se convirtió en un bien muy preciado.

Continuamos recorriendo las calles. Nos comimos unos heladitos delante del paseo del puerto para apaciguar un poco el calor, vimos un mini circuito de cars en representación del circuito de Fórmula 1, que se disputa cada año por sus calles.

Nuestra intención era ir al Palacio Principesco ya que su fachada es considerada una obra maestra de arquitectura monumental y alberga el Museo Oceanográfico y el Acuario. Pero, finalmente el calor, el cansancio y la peque…ganaron la partida! Volvimos al parquing a buscar el coche e irnos para el hotel en la Turbie.

La verdad y bajo mi humilde punto de vista la ciudad no está mal, es bonita, se respira lujo por las esquinas y puede que con menos calor se disfrute mas, pero de momento, ya está vista y no creo que volvamos!

Itinerário: Viaje a la Toscana

 

Día 1: Barcelona- Mónaco - Ezé

Día 2: La Turbie - Montespertoli

Día 3: Pisa - Lucca

Día 4: San Gimignano - Volterra

Día 5: Greve in Chianti - Montefioralle

Día 6: Siena

Día 7: Collolí - Vinci

Día 8: Montepulciano - Pienza

Día 9-10: Florencia

Día 11: Abadía di Sant'Antimo - Bagni San Filippo- Montalcino

Día 12: Vuelta a Barcelona

 

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