Granja Can Turró

Este domingo, aprovechando el buen tiempo y una propuesta de unos amigos, fuimos con la princesita a una granja, La Granja de Can Turró.

 

La Granja está ubicada en Santa María de Palautordera y se puede ir por Santa María de Palautordera o por Sant Celoni. Buscamos la dirección exacta en la web para ponerla en el GPS, pero no la llegamos a ver y en la sección de cómo llegar hay varias indicaciones y siguiéndolas, no tuvimos problemas para encontrarla.

 

En nuestro caso, fuimos por Sant Celoni y lo único fue, que cuando llegamos a un cartel que ponía Can Turró a la izquierda, había una gran reja metálica y a la derecha “un camino de cabras “. Pues bien se ha de tirar por ahí y cruzar un mini riachuelo muy pequeño y se llega a la granja sin problemas. A nuestra opinión, podría estar mejor indicado… pero bueno.

 

La Granja de Can Turró es básicamente de vacas destinadas a dar leche y es una de las suministradoras de la Danone. Pero también tiene conejos, ovejas, un poni, toros, gallos, gallinas y campos de cultivo.

 

Hace visitas guiadas para grupos y colegios y las entradas suelen ser de 8€ adultos y 6€ niños mayores de 2 años. Pero vamos que eso siempre puede variar depende del año, IPC, ofertas…

Nada más llegar, nos atendieron 2 mujeres muy amables y pasamos a una sala dónde nos tenían preparada una merienda a base de yogures variados de la Danone, leche de la granja, café, cola cao, bizcochos caseros, galletitas… la verdad es que todo riquísimo.

 

Como en el grupo había niños de muchas edades, lo dividieron en dos, uno con los más peques (que eran la mayoría) y otro con los más grandes.

Primero fuimos a ver las vacas y les explicaron cuatro cosas de producción de leche, cuidados, alimentación, hábitos…visitamos también a los recién nacidos. Los peques disfrutaron dándoles de comer y acariciándolos.

Continuamos la visita con los toros, tenían los cuernos cortados y aunque la mujer dijo que no los molestaramos mucho, aún así algún niño se atrevió a tocarlos.

Después vimos los gallos, gallinas… y una de las cosas que más les gustó a los niños, fueron los conejos. Al principio los niños estaban un poco reacios con la idea de coger a un animalito peludo de orejas largas… pero tras un rato, el problema era que no los querían soltar y se los querían llevar a casa.

Otro punto fuerte, fueron las ovejas… los niños estaban encantados dándoles de comer al igual que con el poni.

Pero sin duda, lo más divertido de todo, era ver la cara de sorpresa/emoción de tu hija cuando escucha en directo los animalitos y te dice: “ Mami, mami!!! mira a Vaca Muuuuuuuuuuuuuu , a oveja BEEEEEE y a gallina COCK COCK COCK” y que cuatro días más tarde, aún se acuerde de ellos!

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